Esta tarde me he puesto a
hacer limpieza en un par de cuentas de correo electrónico (de las
tropecientas que he ido acumulando aún no sé porqué).
Entre confirmaciones de
pedidos de ropa y música, inscripciones a ofertas de empleo que
nunca llegaron a materializarse y alguna que otra presentación de
powerpoint; me he topado con conversaciones y recuerdos de hace años
que me han sacado una sonrisa. Situaciones que en su momento me
resultaban inmensas, bien emocionantes o bien punzantes y ahora me
resultan una pequeñez, quizás por la lejanía; como quien subido en
un avión percibe a las personas como hormiguitas.
Dos han sido las ideas
que me han venido a la cabeza: el tiempo pasa y todo lo cura (no lo
borra, eso sí, que no hay que olvidar lo aprendido); y que tengo
grandes amigos, tanto para montar una gran fiesta, como para llorar
un buen drama.
No descubro nada nuevo,
lo sé. Pero me viene (y os viene) bien recordar estas cosas de vez
en cuando:
- Todo pasa: lo que ahora nos llena de felicidad o nos parte el alma no durará eternamente.
- Siempre hay alguien con quien compartir esa felicidad y ese dolor: hacedlo.

Buenas reflexiones si señor! por supuesto que todo pasa...nada dura eternamente e incluso me atrevería a decir que con el tiempo hasta hay cosas que te cambian de punto de vista..y no siempre de mejor a peor.
ResponderEliminarMe ha pasado contigo. ahi lo dejo.
"aunque por supuesto nada se olvida de todo se aprende" jijij