lunes, 29 de abril de 2013

Menú del día

Ayer comí una ensalada y pechuga de pollo a la plancha. Hoy tengo pensado hacerme un caldito y de segundo lo mismo me vuelvo loca y me frío unas croquetas.

Pues menuda puta mierda futilidad (siempre he querido utilizar esa palabra) nos estás contando... Efectivamente y no.

Miércoles por la noche, con mis padres en el sofá. Haciendo zapping caemos en un programa-reality-concurso de cocina y tras cinco minutos mi padre comenta: ¿Por qué trata así a los concursantes? ¿No puede decir las cosas sin ser tan borde? Soy yo y le mando a la mierda.
A lo que yo respondo: Es televisión, montan un espectáculo para que la gente lo vea. Claro que puede decir las cosas de otra manera, dudo que actúe así en su vida normal; pero esto es lo que vende.

Sin caer en el insulto o en el menosprecio, lo que una servidora intenta hacer por aquí es eso, darle cierta vidilla a las historias que cuenta. Provocar una reacción, la que sea. Para contar algo insulso, mejor me callo.

Fijándome en el blog intersexciones, (el cual os invito a visitar) leí lo siguiente:
Mis amigas son exageradas. Me imagino que tengo amigas exageradas porque yo soy bastante exagerada. No al revés. A veces me da la sensación de que lo hacen adrede. Parece que se sienten hasta obligadas a contarme algo increíble. Para inspirarme. Siempre añaden: “oye, eso para el blog podría ser un buen tema”. ¿No son adorables? Pero ellas exageran en las percepciones, yo en las descripciones. Nos complementamos. Me di cuenta de ello hace unas semanas, el día que me reencontré con Dennis, un antiguo rollete, y me dijo:
- Sabes, me he fijado que eres bastante más exagerada desde que escribes. Detestas cosas “normales” y las conviertes en algo menos habitual, pero bastante más interesante desde el punto de vista del lector.
- No creo entenderte.
- Sí. Sabes que a nadie le interesaría leer sobre algo normalito. Un polvo de los de toda la vida no le impresiona a nadie. Pero si es “extremadamente desastroso” o “Increíblemente fantástico”, tiene chicha.
Lo mismito que la pechuga de pollo que me comí ayer, que a la plancha sola no tiene ninguna gracia; pero si la aderezas con unas hierbas ya es otra cosa.

Pues eso. Y sirva esto como anexo a mi primera entrada y declaración de intenciones: Es mi blog y cuento lo que quiero. No necesariamente algo real. No necesariamente algo de mi vida. Podéis creer e imaginar lo que queráis, ahí está la gracia.


viernes, 19 de abril de 2013

Tenemos chica nueva en la oficina, que se llama Chloé y es DIVINA!!!

Después de algunos post mostrando un aspecto digamos negativo del ser humano -esa especie a la que yo también pertenezco-, hoy he querido darle un giro al asunto y hablaros de algo que me hace exclamar (y me vais a perdonar la expresión): ¡Ole tus huevos!

He podido vivir la ilusión, la preparación, la gestación y hoy por fin llega el día del parto. Mi amiga María, una valiente donde las haya, ha dado el gran paso de montar una empresa. Mejor dicho, ha montado un pequeño mundo: El Mundo de Chloé. Y hoy abre sus puertas (virtuales) al gran público.

Se trata de una online store que reúne una colección de genialidades creadas por artistas handmade donde podréis encontrar productos artesanales, moda, complementos y piezas exclusivas/limitadas, vintage, romantic.
La página ideal para aquellas que quieran darse un capricho y lucir una pieza única o para tener un detalle con alguien especial.

Pero bueno, me dejo de cháchara y os invito a que lo comprobéis vosotr@s mism@s haciendo click en la imagen. Seguro que encontráis algo que os guste.

¡Y aprovechad, que durante las primeras 48 horas tenéis un 10% de descuento en vuestras compras!

También podéis seguir las novedades de Chloé en Facebook, Twitter y Pinterest.

Be Chloé!


lunes, 15 de abril de 2013

Niño grande

Esta mañana he estado de visita en el que fue uno de mis lugares de trabajo y, mientras hablaba con la chica que actualmente trabaja allí, me han venido muchos recuerdos a la cabeza. Como viene siendo costumbre, no podéis hacer nada para evitar que comparta con vosotros esos pensamientos que han aparecido sin venir a cuento en mi cerebro. Aún estáis a tiempo de parar aquí.

Durante mi vida laboral he podido trabajar con niños -y aguantar a sus progenitores-, adolescentes, personas mayores... Y una acaba viendo de todo (o casi).

Cada persona es un mundo, pero seguro que coincidís conmigo y más de uno se ha encontrado en algún ámbito de su vida con alguien que parece un niño grande. Alguien de quien se espera un comportamiento cabal y (¡oh! ¡sorpresa!) resulta que no. Y es que hay muchas similitudes entre los niños y ciertas personas adultas...

¡No toques eso!
Te das la vuelta y ves como van directos a tocarlo.
¿Por qué has hecho eso?
Tratas de razonarles porqué no deben hacerlo y contemplas su cara de "no sé de qué me estás hablando".
La diferencia viene a ser que unos no pueden entenderlo y otros no quieren hacerlo.

Actúan sin sentido, nunca sabes a qué atenerte, no sabes qué decirles ni qué hacer. Algo así como tratar con Jim Morrison puesto de ácido.



Pues bien amigos, si habéis sido valientes y os habéis atrevido a llegar hasta aquí, no me queda más remedio que recompensaros:
Si no queréis que lo toquen, apartadlo de su vista.
Y si han hecho algo indeseado y el razonamiento es inútil, mejor ignorarlo.


miércoles, 10 de abril de 2013

Del género y el volumen

En el portal de un amigo un día apareció una nota anónima que decía algo así:
"Soy un vecino del 5º que está un poco cansado del género y volumen de la música del vecino del 4º."

Al día siguiente todos los vecinos del 4º pusieron la música a tope.


martes, 2 de abril de 2013

Extraños sucesos II: Apariciones marianas

Sólo es cuestión de tiempo. ¿Mucho? ¿Poco? Depende. La teoría de una de mis amigas es que los hombres vuelven. No voy a decir que todos, puesto que no es así; de la misma forma que no todos los psicópatas son asesinos.

Si bien el otro día comentaba que hay gente que desaparece inesperadamente de tu vida, hoy dedico esta entrada a esas personas que son muy de presentarse cuando no se les ha llamado.

Y es aquí cuando hacen su aparición estelar los "ex". Desde el marido que después de vivir sus historias se da cuenta de que lo que desea es volver con su familia hasta el "touch and go" de aquel fin de semana que quiere volver a tener una charla animada. Desde el novio con pánico a la soledad que regresa porque no sabe estar solo hasta el rollete que empieza a echarte de menos cuando dejas de llamarle. Hacen chas y aparecen a tu lado.

Todo esto son divagaciones que brotan en esas clásicas conversaciones a las tantas de la mañana tras regarnos con un poco de alcohol y en las que siempre salen anécdotas como la de aquel ex que te llama para recordar viejos tiempos cuando ve en tu estado de facebook que te vas de Erasmus o la del tío que te manda un mensaje para ver qué tal te va al día siguiente del octavo aniversario con su novia. Quien más quien menos ha vivido una de éstas, de ahí nuestra teoría.

¡Para que luego digamos que los hombres (y no digo todos) no saben sorprendernos!

Aún no hemos logrado resolver el enigma de porqué ocurre esto, lo dejaremos para sucesivas noches, aunque tenemos alguna idea. La teoría de que los hombres llevan el duelo de distinta manera que las mujeres sólo encajaría en algunos casos. Y la de que vuelven porque no tienen donde meter con quien hablar me parece simplificar mucho la cuestión. Es por eso que pedimos vuestra opinión, se agradecerán todas las aportaciones que puedan ayudarnos a clarificar este asunto.