WYSIWYG: Se aplica a los procesadores de texto y otros editores de texto
con formato que permiten escribir un documento viendo directamente el
resultado final, frecuentemente el resultado impreso.
Ojalá. Ojalá las cosas
resultaran ser como uno las ve en un principio, que lo que uno ve
permaneciera inmutable en el tiempo. Pero no. Ese vestido que te
pillas por internet resulta que es verde fosforito cuando tú lo
compraste por verde pistacho.
Lo mismo pasa con las
personas, siempre hay algo que descubrir con el tiempo. Algo bueno a
veces, algo malo otras tantas.
No dudo que pueda tener
su lado positivo el ir descubriendo distintas facetas de las
personas; pero ¿cuántas veces nos acabamos llevando tremendas
decepciones al ver que alguien no es como pensábamos?
He de decir que soy una
persona de primeras impresiones, y que, aunque con el tiempo me he
ido relajando en este asunto; hace unos años tendían a ser en un
80% negativas. Por consejo de amigos acababa cediendo en ciertos
casos, pero tarde o temprano las personas que en un principio me
resultaban nocivas, acaban siéndolo también para el resto.
Todos vendemos o
intentamos proyectar una imagen fantástica de nosotros mismos; más
aún hoy en día con las redes sociales. Uno no va diciendo por ahí
que le gusta robar bolsos a las ancianas, pero sí que hace
voluntariado con personas discapacitadas. Mostrar el lado positivo de
uno mismo entra dentro de lo lógico y normal, y cuando conoces a una
persona ves poco a poco cómo también tiene otro lado, que al fin y
al cabo es lo que nos hace humanos.
El problema viene cuando
todo lo negativo que ocultas supera con creces a lo positivo que
vendes.
He vivido situaciones en
que la propia persona me ha dicho: es que soy egoísta, o yo es que
soy malo, pero no de los que se dan de hostias, sino de los que te la
lían cuando menos te lo esperas.
Vale, ahí soy yo la que
decide, tengo la información y si me la lías es mi culpa por
meterme en la boca del lobo.
Esta especie no es
peligrosa, es -parafraseando a Jesulín- como un toro: le ves los
cuernos y sabes que te los puede clavar. El peligro viene con los
individuos que son como esas ranitas de colores tan cuquis que luego
resulta que tienen veneno como para cargarse a 1500 personas.
Es gente que lleva
máscara para tapar su realidad y fingir lo que no son, para agradar
y atraer a los demás y evitar que se vean sus debilidades. Pero las
máscaras son frágiles y se acaban rompiendo y sale a la luz todo lo
que ocultaban los mil colorines.
Todos tenemos partes
coloreadas y partes blancas, negras y grises. No os fiéis de los que
deslumbran con su arco iris.

No hay comentarios:
Publicar un comentario